El error
“Perder es ganar un poquito” es lo que le escuché o creo haberle escuchado a un antiguo técnico de la selección Colombia hace mucho tiempo. Creo que millones de personas – incluyéndome – no les agradó mucho esa reflexión, sobre todo porque fue después de perder un partido de fútbol.
Tiendo a ser una mezcla de perfeccionismo e inseguridad ¿a quién le gusta perder? Es una sensación horrible. Hasta hace poco uno de mis principios era si no lo hago bien mejor no lo hago. Me gustaba ir a la segura. Tener el mayor control posible sobre la situación.
El problema es que, en cuestión de aprendizaje, el ser perfeccionista hace que el proceso se vuelva insoportablemente lento. Así suene a “cliché”: “nadie nace aprendido” y el error hace parte del proceso de adquirir un conocimiento nuevo.
Aunque no se puede aplicar a todo. Hay oficios y profesiones que requiere personal que sea perfeccionista hasta el ultimo detalle. En otras situaciones se puede experimentar con prueba y error.
La invitación, para educadores y estudiantes, es incluir una pequeña dosis de error en el proceso de aprendizaje – incluso en las matemáticas -. Mientras sea un aprendizaje y no se corra peligro el error es una forma de experimentar y mejorar.